Historia del Centro Navarro de Chile
El siguiente artículo salió publicado en la revista conmemorativa del I Congreso de Centros Navarros de América realizado en diciembre de 2008 y resume la historia de nuestra institución. Fue actualizado en noviembre de 2009.
Juan Cruz Istilart, Simón Echenique, Agustín Otondo y Eusebio Ilzauspe, durante de la celebración de la Semana Santa 2008.Hace 17 años empezaron a hacer historia. Una idea rondaba por la cabeza de un grupo de navarros que ya llevaban sus buenos años en Chile: fundar una institución para agrupar a quienes, separados de la tierra navarra, seguían llevándola en sus corazones.
Ese grupo se juntó varias veces. Agustín Otondo recuerda que en los encuentros participaban destacados navarros como Simón Echenique y Eusebio Ilzauspe. Hablaban principalmente de tender una mano amiga a los inmigrantes con problemas. Pero también estaba el deseo de juntar a los hijos y nietos de sangre navarra. Muchos de ellos nunca se habían visto ni siquiera las caras. Así, fundaron en 1991 la institución con el nombre de Centro Navarro de Chile.
En junio de ese año, aprobaron sus estatutos y, en mayo de 1993, el Ministerio de Justicia le concedió personalidad jurídica.
En 17 años de vida, el Centro Navarro de Chile ha estado en permanente contacto con la colectividad española y chilena, enarbolando el nombre de Navarra en actividades solidarias, fiestas como el 12 de octubre y la Semana Santa y en su participación en la Asociación de Instituciones Españolas de Chile.
Sus integrantes más jóvenes han conocido la comunidad foral en el marco de los cursos internacionales que organiza el Gobierno autónomo, mientras que los programas Volver a Navarra han estado disponibles para todos los socios en diferentes años. Los adultos mayores también han estado presentes en el corazón de una colectividad que los admira y respeta y, en varias ocasiones, se ha reconocido públicamente a quienes tienen 75 años o más. Alguna vez, también, se premió a los niños con buenas notas en el colegio como una forma de motivar el avance en los estudios y a deportistas destacados.
El mus también ha sido una instancia que, más que un juego de naipes, se ha transformado en todo un evento social. En junio de 2008, se realizó por primera vez un campeonato de la disciplona que convocó a 40 socios. Eusebio Ilzauspe y Simón Echenique triunfaron en la contienda y se ganaron el derecho a representar a Chile en el mundial en Pamplona. En la versión 2009, en tanto, Pedro Echenique y José Miura levantaron la copa del primer lugar. Sin embargo, no pudieron representar a Chile en el mundial. Ese año, la competencia internacional se suspendió debido a la crisis económica que afectó a Navarra.
En una mirada al presente y futuro de las comunicaciones, en septiembre de 2007, se creó un logo o marca del Centro y se armó el sitio web institucional que se complementa con redes sociales, una red de videos y un álbum fotográfico entre otras vías multimedia.
Elemento representativo de sus avances ha sido su conjunto de danzas. Éste comenzó en 1995 gracias a la iniciativa del director Eusebio Ilzauspe y del fallecido profesor Juan Rafael Arrosamena. Tras varios años de trabajo, este grupo entró en receso. En 2004, volvió a tomar vida, quien recibió una propuesta de Fernando Pérez y Pedro Arraztio, dos jóvenes socios que en ese momento llegaban del Curso Internacional de Navarra con la ilusión de crear en Chile un cuerpo de baile.

El reconocido maestro y Socio Honorario de la institución, Antonio Larrosa Andreu, se hizo cargo de la tarea. Con toda una vida dedicada al baile, este catalán entregó a los inexpertos dantzaris las primeras herramientas. A punta de trabajo, le sacó brillo a un grupo que promediaba los 20 años de edad y que nunca se había asomado, ni por si acaso, a un escenario. Pedro Arraztio lo sucedió en el puesto hasta que asumió como secretario del centro. Hoy, la profesora es Maite Otondo.
Ese conjunto ha sido una especie de semillero del Centro Navarro. Entre 2007 y 2008, varios de estos jóvenes que comenzaron bailando fueron parte de la directiva. De hecho, el directorio tuvo cuatro miembros menores de 30 años y una representante de los jóvenes con derecho a voz. Su presidente, Francisco Otondo, asumió a los 25 años como la persona más joven en dirigir institución española en Chile. Tuvo a su cargo el exitoso I Congreso de Centros Navarros de América, que reunió junto a los anfitriones a los centros navarros de Bolívar, Buenos Aires, Mar del Plata, Mendoza y Rosario, además de representantes del Gobierno de Navarra y la Federación de Hogares Navarros de España.

El reconocido maestro y Socio Honorario de la institución, Antonio Larrosa Andreu, se hizo cargo de la tarea. Con toda una vida dedicada al baile, este catalán entregó a los inexpertos dantzaris las primeras herramientas. A punta de trabajo, le sacó brillo a un grupo que promediaba los 20 años de edad y que nunca se había asomado, ni por si acaso, a un escenario. Pedro Arraztio lo sucedió en el puesto hasta que asumió como secretario del centro. Hoy, la profesora es Maite Otondo.
Ese conjunto ha sido una especie de semillero del Centro Navarro. Entre 2007 y 2008, varios de estos jóvenes que comenzaron bailando fueron parte de la directiva. De hecho, el directorio tuvo cuatro miembros menores de 30 años y una representante de los jóvenes con derecho a voz. Su presidente, Francisco Otondo, asumió a los 25 años como la persona más joven en dirigir institución española en Chile. Tuvo a su cargo el exitoso I Congreso de Centros Navarros de América, que reunió junto a los anfitriones a los centros navarros de Bolívar, Buenos Aires, Mar del Plata, Mendoza y Rosario, además de representantes del Gobierno de Navarra y la Federación de Hogares Navarros de España.
En 2009, vino el momento de que por primera vez una mujer se pusiera a la cabeza del Centro. Juana María Diharasarri fue la única elegida en un directorio de nueve personas. Por unanimidad, fue nombrada presidenta de la institución para el periodo que termina en 2011.
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